Pancho -como lo llama la mayoría- llega moviéndose de un lado a otro y colgado a su desgastada Blackberry. Al aparato se le han borrado hasta las teclas debido al uso que le da el diputado, quien está más flaco que últimas veces. “El puerta a puerta, pues”, declara. Persona que pasa lo saluda, y él responde con un eterno abrazo sin hacer distinción. “Me encanta el trato con la gente, esa cosa muy de piel…por eso fui llamado al servicio público, a trabajar por los demás”, manifiesta.
Lleva más de una década como militante de RN. Es abogado de la Universidad de Valparaíso y está casado con la jueza Sandra Ibáñez. Juntos, tienen tres hijos y viven en Con-cón. Las canas ya han invadido su pelo negro y en su cara se nota el desgaste de la campaña. El parlamentario asegura que su trabajo por la candidatura es tan intenso, que sólo duerme cinco horas y trabaja dieciséis. Pero este hombre no para y no se rinde ante nada, pues declara seguir con la misma fuerza e ir a la pelea por ser el senador más joven de la historia de Chile.
- ¿Cómo te ha cambiado la vida en esta campaña?
- Dándole con todo, con el mismo ritmo de siempre. Yo soy un diputado que vive trabajando, esa es mi primera responsabilidad y para lo que me eligieron. Yo sigo siendo diputado, he mantenido mi asistencia y mi votación en el Congreso, después de las sesiones me dedico a ser candidato. Entonces yo te podría decir que, claramente, soy un candidato de medio tiempo, a diferencia de todos los demás que lo son a tiempo completo. Pero bueno, la responsabilidad es nuestro sello.
- ¿Como ha vivido tu familia todo esto? Se sabe que hipotecaste tu casa y has pasado momentos difíciles para financiar tu campaña…
- Mi mujer es maravillosa y nos apoya, y sí, he pasado por momentos difíciles porque faltan recursos económicos. Pero yo espero que la plata no sea lo que haga la diferencia, porque la verdad es que ha habido una diferencia monumental en recursos. No tengo los recursos suficientes –económicos- pero tengo el potencial humano. Y tengo algo más importante, tengo alma y corazón, y esta elección la vamos a ganar con alma y corazón. Como todo en mi vida, voy a hacer que las cosas pasen, pese a todo lo que digan.
¿Qué tiene Francisco Chahúan para entregar? ¿Qué te hace diferente?
- Mira, uno tiene que ser uno siempre. Uno mismo. Cuando las personas tratan de simular, cuando tratan de manifestarse con dobleces, la ciudadanía los percibe a leguas. Y yo lo que he hecho toda mi vida es ser yo mismo. Yo vengo del mundo privado, el que no hacía la pega se iba pa’ la casa. Y por tanto soy de los que comienzan los temas, y terminan los temas; de los que les dan sentimiento, hacen control de gestión…y eso es tan importante en política.
- ¿Para donde vas a apuntar como Senador? ¿Qué implica para ti este puesto en el Senado?
- Creo que es importante generar liderazgo regional, y es por esto que yo me atreví a haber dado este paso. Yo la podría haber hecho fácil, varias veces. Me ofrecieron ser Senador por la Quinta Cordillera…habría sido candidato único de la alianza si hubiera aceptado. Hoy sería Senador sin el desgaste físico, emocional y familiar que esto involucra. Me ofrecieron hasta el último día de la inscripción ser candidato único de ese lugar. O sea, me podría haber ido al Caribe (risas) durante todo el tiempo de campaña y habría sido electo.
- ¿Entonces…?
- Es que creo que aquí, y repito, es importante el liderazgo regional. Hoy nuestra región está en falencias fundamentalmente porque, bueno, es una región rica en oportunidades, pero que no ha encontrado el foco para poder dar oportunidades de empleo, oportunidades a nuestros jóvenes. Además, a pesar de tener los puertos más importantes, nada queda aquí. Por eso queremos pelear, para que los recursos queden en este lugar.
Chahuanman jamás será vencido
- Se ha sabido que recibiste presiones para bajar tu candidatura…
“¡Somos partidarios de usted! ¡Acuérdese de Nueva Aurora, estamos con usted! ¡Vamos que se puede! ¡Tiene mi voto amigo!”, quienes interrumpen son los efusivos obreros de la construcción contigua.
- Esos son los frutos de la pega hecha, pues (risas)
- Bueno, como te decía se ha sabido que has recibido presiones para bajar tu candidatura al estar frente a Lavín, y que incluso la alcaldesa Reginato te lo pidió… ¿Que hay de verdad en eso?
- Sí, recibí muchas presiones, muchas presiones…
- Y aún así la felicitaste públicamente por haber sido absuelta de la acusación por abandono de deberes…
- Sí, bueno…es que mi cariño por ella no se tranza.
- ¿Aunque ella apoye a Lavín?
- Lógico, es que es lo que ella tiene que hacer…Bueno aparte no sólo recibí presiones de ella o presiones públicas como la del senador Longueira o de la Evelyn Matthei, si no también de dirigentes de partido de la UDI…pero sabes yo no quiero seguir armando conflicto, porque lo importante es que hoy soy candidato y voy a ganar.
- Al parecer esta campaña ha afectado tu relación con el candidato de la UDI…
- Mira, sabes, lo importante es que hay amistad cívica. Más allá de las diferencias políticas uno tiene que respetar siempre a los compañeros de coalición y a los adversarios políticos. Mira… y escúchame bien esto, porque es una regla de vida…siempre a las ideas, nunca a las personas. Y en definitiva uno puede tener diferencias de opinión respecto de múltiples temas pero nunca caer en eso de desacreditar al ser humano que está detrás de las ideas.
- ¿Sebastián Piñera te dio algún consejo? ¿Te dijo que no te bajaras?
- Sí, pero no me voy a referir a eso. Es muy fácil pensar que uno se baja y listo. Los que me conocen saben que soy perseverante, terco y llego hasta el final. Pero Sebastián no ha intervenido en nada, sólo me aconsejó.
- ¿Tienes un plan B? ¿Temes perder esta elección?
- Yo no pierdo. Yo voy a ganar. No hay plan B, el plan B tiene que tenerlo otro (risas). Piensa en lo que se han gastado en campañas en estos seis meses… ¿tú crees que hubieran invertido tanto si la competencia fuera tan holgada? Pero bueno, yo y Joaquín tenemos personalidades diferentes.
- Revisemos las últimas encuestas publicadas por el diario La Estrella de Valparaíso. Aquí hay dos encuestas, una de tu partido y una de Lavín. Pero en la de RN tú ganas y en la del candidato UDI, él. ¿Qué sucedió aquí? ¿Cuál es la verdadera?
- Bueno mira, esto es lo que buscan hacer con algunas encuestas. Si te fijas, en la letra chica de la encuesta de Lavín dice que fue aplicada sólo al Distrito 13 de Valparaíso. La encuesta mía está aplicada a los tres distritos y por lo tanto es la verdadera. Mira, si en la encuesta de Lavín yo pierdo por 10 puntos, obvio, si el es más fuerte en Valparaíso. Pero en Viña gano yo, y si juntamos los tres distritos, le gano a Lavín por 3 puntos. Esto que está haciendo la UDI es casi –que lata decirlo, pero bueno- casi publicidad engañosa. No sé, a lo mejor podríamos alegar al SERNAC (risas). Algunas personas tratan de crear espacios, de hacer la pillería y no perder el voto. Pero hay que ser transparente. Esto se debe particularmente al nerviosismo de nuestros socios.
- ¿Qué sentiste cuando Lavín fue asignado para competir contigo?
- Cuando la UDI vio que podía tener perdida esta senaturía con Arancibia, optó por aplicar su as bajo la manga, al que alguna vez fue candidato presidencial y ex alcalde de Santiago. Hicieron esto para competir conmigo, y si bien yo tengo buenas relaciones con Joaquín, me hubiera gustado que me llamara por teléfono, como mínimo. Pero lo tomé bien, con entusiasmo, con fuerza y con voluntad de triunfo. Porque yo no tengo nada que perder.
- Entonces, dado que según tú Lavín perdería… ¿Se transformaría en un cadáver político? ¿Ya no tendría posibilidad de estar en política de nuevo?
- No, no, eso no. Yo creo que Sebastián (Piñera) lo va a llamar a trabajar en su gobierno. Yo le tengo mucho respeto a Joaquín, pero no acepto que las cosas se sigan viendo y haciendo desde Santiago. Y sobre todo no acepto que este puesto sea una plataforma para volver a ser candidato presidencial. Nuestra región necesita liderazgo local.
Vamos que ya se pudo
-¿Qué piensas sobre el debate presidencial?
- Un debate falto de temas, además que los candidatos no acogieron el llamado de la iglesia católica y la iglesia evangélica de concentrarse en las propuestas, las ideas y no más bien en las descalificaciones y en las cosas que la gente no quiere escuchar.
¿Y tú sabes lo que la gente quiere escuchar?
- La gente quiere escuchar soluciones a sus problemas cotidianos y ahí creemos que hace falta un esfuerzo importante. Es segundo lugar, creemos que en el debate también faltaron temas importantes, temas de la regionalización…ninguna palabra, ninguna palabra de eso. Y es que todo Chile sigue pensando desde Santiago y algunos se siguen mirando el ombligo, ese es el problema que tiene muertas a las regiones. Mira, una cosa es clara. Lo importante aquí es la consecuencia, por que claro, siempre es más fácil acomodarse. Siempre es más fácil decir algo que le caiga bien al interlocutor o al que nos está escuchando. Y eso es algo que faltó en el debate, y algo que yo trato de hacer siempre.
- ¿Qué esperas para el 13 de diciembre? ¿Sigues acorde a tu lema?
- Esto recién comienza, quedan 2 meses intensos, donde daremos lo mejor: lo mejor de mí, lo mejor de mi equipo, lo mejor de jóvenes comprometidos que también van a salir a la calle. Esta es una campaña que es, mira, muy distinta. Cuando el resto muestra despliegues económicos que a veces son una verdadera vergüenza moral, sobre todo tomando en cuenta como está la pobreza y el desempleo en nuestra región, hay otros que vamos a hacer una campaña distinta, de mucho contacto físico y emocional con la gente, de recuperar y trabajar en torno a las redes que hemos generado desde que tengo trece años, de esa empatía que tenemos que generar en nuestra región, porque la quinta región nos necesita a todos, defendiendo lo cien por ciento nuestro, lo cien por ciento local. Por que aquí, más allá de lo que pase en diciembre, nosotros seguimos viviendo en Viña, en Con-cón, en nuestra región de Valparaíso. Hay que derrotar a las aves de paso, lo cierto es que hay que privilegiar lo nuestro, el liderazgo del futuro y el liderazgo regional.
- ¿Y el lema? ¿Vamos que se puede?
- (Risas) Vamos que se puede…ya fue. Ya pudimos, esto lo voy a ganar. El liderazgo regional, la eficacia en la gestión, la ayuda real ya la empecé. Vamos que ya se pudo, en diciembre yo no pierdo.