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Miércoles 11 de noviembre de 2009 Volver Enviar Imprimir

Autor: Andrea Rivera

"UN SENADOR BIEN INSPIRADO REALMENTE PUEDE HACER MUCHO"

Joaquín Lavín se encuentra actualmente como postulante a senador por la Quinta Región Costa. Asegura que si sale electo, se concentrará en cultivar las ventajas comparativas que harán de nuestra región, una región protagonista para el desarrollo del país.

Padre de siete hijos, de una familia muy católica, ha destacado por tener una extensa carrera política dentro de la Unión Democrática Independiente. Titulado de ingeniero comercial, es ampliamente conocido por haber sido candidato en reiteradas oportunidades a la Presidencia, representando “el cambio” que la Derecha viene buscando desde varios años.

 

El hecho de ser un hombre de política, hace que en muchas ocasiones no pueda estar presente para sus hijos, tanto como quisiera. Sin embargo, asegura que el paso de los años lo ha ayudado, diez años no dejan de ser, y ahora se encuentra en un panorama familiar totalmente distinto.

 

- ¿Cómo ha afectado la candidatura en su familia? ¿Qué diferencias nota con respecto a los tiempos en que se postulaba para Presidente?
- La diferencia principal es que mis hijos están mucho más grandes, porque para la campaña presidencial —eso fue hace más de diez años atrás— José Tomás tenía dos años, y ahora tiene 12, y los mayores tenían 20, y ahora tienen 30. No tenía ni un hijo casado, ahora tengo tres casados, tengo una hija consagrada a la vida religiosa que vive en España, tengo tres nietas, entonces ha sido en ese sentido muy distinto.


- ¿Son más independientes?
- Evidentemente… Para mí ha sido una ventaja; no me echan tanto de menos, me pueden ayudar más. De hecho, Joaquín participa mucho en esta campaña con la Kathy (Barriga), que es su señora. Estuvieron todo el fin de semana aquí conmigo.
De los siete hijos que yo tengo, quedan tres solamente viviendo conmigo: uno está en la universidad, y los otros dos en el colegio. Son, yo diría, los que más “sufren” porque son los que más necesitan al papá y los que lo ven menos… Los más grandes ya superaron esa etapa.

 

- Pero de igual modo no se arrepiente…
- No, no me arrepiento, porque esto es una vocación. Entonces, la familia sabe que uno tiene que seguirla, y a mis hijos, la vocación que ellos tengan, yo tampoco se la voy a coartar. No hay ningún trabajo que tú no puedas compatibilizar con tu vida familiar, si quieres hacerlo.

 

Vocación Política

 

En el seno de una familia muy católica, el tema social y la preocupación por los demás siempre estuvo muy presente. De hecho, su padre fue alcalde de un pueblo muy pobre que se llama Portezuelo, que queda a 30 kilómetros de Chillán. Complementado con los valores de su colegio, los Padres Franceses, y experiencias vividas en sus últimos años de universidad, este joven estudiante fue pavimentando fructuoso camino hacia la política.

 

- ¿Cómo surgió en concreto esta motivación por la política?
- Hubo determinadas personas que influyeron mucho en mi vocación política. Para mí son dos personas: Miguel Kast y Jaime Guzmán: Miguel Kast fue ministro del gobierno militar, una persona muy cristiana, murió a los 34 años de cáncer, era profesor mío en la universidad. Su motivación era la lucha contra la pobreza, entonces, lo que me encantó como economista, es que tú podías ayudar a disminuir la pobreza con buenas políticas públicas.


Y el otro es Jaime Guzmán, que fue asesinado el año 91. O sea, son dos personas que murieron bastante jóvenes, que me transmitieron a mí este testimonio de la vocación social –Miguel Kast–, y la vocación política –Jaime Guzmán–. Yo creo mucho en el testimonio de personas. Son los ejemplos de personas los que tú ves, más que las palabras, los que te arrastran y te llevan por una vocación, y en mi caso fueron ellos dos.

 

- ¿Usted cree que Sebastián Piñera va a ganar las elecciones?
- Yo creo que Piñera va a  ganar…Tiene altas probabilidades de salir electo.

 

- Y entonces ¿Por qué se la jugó por la senaduría, y no quiso trabajar para el gobierno?
- Mira, fue mi gran duda hasta el final porque me atraía mucho también trabajar en el gobierno – pudo haber sido un ministerio¬ – claro. De hecho, los cargos que he tenido han sido hasta ahora más bien ejecutivos, cargos de alcalde. Nunca en mi vida he sido parlamentario, entonces hasta el final siempre estuve “¿qué haré?: ¿seguiré ahí?, ¿soy candidato a senador?”.


A ver, ser senador encuentro que es un aporte muy grande. Primero, porque son los que hacen las leyes, las que son para todo Chile. Es un grupo de 38 personas solamente, en lo que tú puedes hacer ahí influye mucho. Son votaciones muy peleadas, casi todas en empate, donde un voto más, un voto menos, es muy importante. Se juega el aspecto socioeconómico, valórico, entonces un senador bien inspirado realmente puede hacer mucho.

 

- Pero ¿Por qué específicamente esta región, y no Santiago, por ejemplo?

- Hay personas en la región que me pidieron esto, que son importantes para mí. El senador Arancibia, él me dijo: “yo no voy a seguir, quiero que tú me reemplaces”. Si él no hubiera seguido, yo no hubiera venido para acá. La alcaldesa Reginato, el alcalde Jorge Castro… o sea hay un grupo de personas que yo conozco de hace muchos años, y que es muy bueno.


A las regiones no se les ha dado el protagonismo que necesitan. Quiero estar en una región, y por eso quiero estar promocionando una, porque la revolución pendiente en Chile es la descentralización y me encantaría ser parte de esa revolución y volver a transformar a esta Quinta Región en una región líder. Aquí todo el mundo me decía: “mire, el primer diario: El Mercurio de Valparaíso, el primer club deportivo: el Wanderers, la primera bolsa de comercio…” Todo primero, pero primero que fuimos, no primero que es. Lo que importa es ser primero ahora, volver a transformar a la Quinta Región en una región líder en Chile.

 

Proyectos y campaña

 

- ¿Qué proyecto tiene en mente Joaquín Lavín para transformar en líder nuevamente a la Quinta Región, en su rol de senador?
- Está claro que las regiones tienen que desarrollarse en base a sus ventajas comparativas. Lo que se tiene que potenciar, es en base a lo que es su esencia, y para mí son tres cosas. Lo primero son los puertos, como región de entrada y salida de productos. Lo segundo es el turismo, pero especialmente el turismo patrimonial. Los turistas que vienen a ver cultura gastan varias veces más plata que los turistas de sol y playa. Pero hay que venderlo.


Y lo tercero, hacer de Viña-Valparaíso cuidad universitaria. Aquí  hay cualquier cantidad de universidades, hay más de 100 mil alumnos, lo cual significa toda una industria, la industria del conocimiento. Esto trae consigo una cadena de cosas; las pensiones, los restaurantes, las fotocopias, las librerías… ¬¬Sólo hablo de Quinta Costa, ya que dejo afuera la agricultura, que corresponde a la zona de Calera, Quillota.

 

- ¿Cómo enfrenta los resultados de las últimas encuestas publicadas? Por ejemplo, ahora recuerdo la de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, en donde quedaba en empate técnico con Francisco Chahuán.
- Yo lo veo muy bien, quedan dos meses para las elecciones. Hay que sacarse la mugre estos últimos días, pero yo creo que me va a ir muy bien. Las encuestas… hay que tener cuidado. La encuesta de la PUCV se hace en la calle, de la gente que se acerca. Dependen del lugar al que vayan…


Las mejores encuestas son las de hogares con urnas, donde van a tu casa, te entregan un voto, y te dicen: “márquelo usted, dóblelo usted, y échelo aquí en esta cajita”, como que fuera una elección de verdad. Pero en todo caso, cualquiera que fuera la encuesta, yo estoy tranquilo. Francisco Chahuán es un gran candidato, pero en Viña del Mar, y Viña es una parte; está Valparaíso, San Antonio, y ahí obviamente, quizás por haber sido candidato presidencial, como la gente ya va a haber votado por mí, el apoyo es muy grade, por eso yo creo que me va a ir bien.

 

- ¿Cómo ha sentido el cariño de la gente en los sectores populares? ¿Le han demostrado su fidelidad?
- Mucha gente me dice, especialmente las mujeres, – porque normalmente las campañas no le llegan mucho a los hombres, porque están trabajando, llegan el fin de semana – mucha gente me dice: “oiga don Joaquín, ¿pa’ qué hace campaña?, ¡si yo ya voté por usted la otra vez!, obvio que voy  a votar por usted de nuevo, así que no necesita pedirme el favor”. Hay que hacer igual la campaña (entre risas)… eso lo veo mucho y me ayuda.

 

- ¿Y la presidencia no lo llama? ¿O en algún tiempo más?
- Eso nunca se sabe, pero en general… para el futuro…

 

- ¿No cierra la puerta? Porque recuerdo que usted decía que no, que ya estaba enfocado en otras cosas.
- No, ya pasó el momento, hay que ser generosos. Hoy día es el momento de Sebastián Piñera, y uno nunca sabe lo que va a pasar en el futuro, o sea en ocho años más, pero no es algo que yo esté buscando, para nada. Sino que me interesa como senador, y hacer ahí el mayor aporte posible.

 

- ¿Qué le pareció el primer debate presidencial?
- Mira, me pareció fome… En general los formatos de los foros son muy rígidos, no te permiten un verdadero intercambio de ideas. Tienes un minuto, 30 segundos, entonces tú vas a repetir como las consignas principales, pero debate propiamente tal, no hay. Entonces, fue relativamente fome, y en general, todo el mundo ve el partido desde la barra de su equipo, entonces las encuestas posteriores al debate dicen que nadie cambio su voto por el debate.

 

- En un ámbito más desconocido de sus actividades ¿Le gusta el deporte?
- Me gusta el deporte. En realidad, yo partí con esto hace tres años. Hace tres años yo no corría ni una hueá… ¡cero deporte! Nada… en parte por tiempo. Y un grupo me empezó a convencer: “¿Por qué no corres la maratón de Nueva York?”, “¿Y cuántos kilómetros son?”  “¡42 kilómetros!” “Oye, pero ¿cómo voy a correr 42 kilómetros, es una locura, si yo no corro nada?”. Pero empecé a entrenarme con un grupo, cinco días a la semana, y empecé de a poco. Todo esto seis meses antes, y al final la corrí, y llegué. Me demoré cinco horas y media. Empezaba a las diez de la mañana, y llegué 20 para las cuatro de la tarde, corriendo todo el tiempo (risas). Y bueno, después la corrí de nuevo, mejoré el tiempo, y como que ya me estoy acostumbrando. Después corrí en Santiago, corrí ayer los 5 kilómetros en Valparaíso, y me he sentido bien.

 

Para finalizar, el candidato aseguró que la cantidad de actividades de campaña que tiene, dificultan bastante la posibilidad de poder mantener un entrenamiento constante. Sin embargo, ha sabido hacerse el tiempo, como siempre. De hecho, de ahí, partió volando a entrenar, porque como dijo, “él no es de los que corre 20 minutos para la foto del diario, sino que las hace completas, de principio a fin”.


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