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Autor: Paulina Cepeda
La segunda parte de "Sexo en la ciudad" vuelve a la pantalla grande con nuevas aventuras, mejores zapatos y carísimos vestidos. La exitosa historia que relata vida de cuatro amigas neoyorquinas da un sorpresivo vuelco; si bien continúa reflejando lo glamorosas que son las vidas de Carrie (Sarah Jessica Parker), Samantha (Kim Cattrall), Miranda (Cynthia Nixon) y Charlotte (Kristin Davis), en esta versión se dejan ver los problemas e inconvenientes que debe soportar una mujer casada, y en algunos casos con hijos.
La película inicia con el matrimonio de Andy y Standford, con el fin de representar que cada una de las amigas ya ha sentado cabeza y se propone a iniciar una vida en familia, excepto por Samantha, quien en vez de llegar con su pareja, entra con su perrita, aludiendo que siempre hay espacio para otra perra en una fiesta gay.
Lo nuevo de este film, es que dejan el agitado ritmo de vida de la ciudad de Nueva York, para trasladarse a un nuevo escenario: Abu Dabi. Las cuatro amigas, dejan sus vidas de casadas y se dedican a gozar de la libertad que solían tener en su soltería. Sin embargo, el lujo y el glamour que tanto habían esperado se esfuma por culpa de Samantha, quien olvidando que está en un país conservador, intimida con un apuesto danés en medio de un playa.
Las chicas disfrutan de los hermosos paisajes del desierto, esculpidos cuerpos masculinos y de los más costosos vestuarios. Dior y Louis Voutton son nombrados constantemente, marcas que seguramente auspiciaron el film. De la misma forma, estrellas como Liza Minelli, Miley Cirus, Penélope Cruz y Mariah Carey, entre otros, dan la veracidad de que las chicas se mueven en el mundo del espectáculo.
La película de Michael Patrick King, es una interesante propuesta, para quienes le gusta ir al cine a divertirse, y verse reflejadas en las complicadas pero alucinantes vidas de estas cuatro amigas.
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