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Viernes 18 de marzo de 2011 Volver Imprimir

CRUZANDO EL LÍMITE DE LA OBSESIÓN

El Cisne Negro, dirigida por Darren Aronofsky, es una de las películas más interesantes del último tiempo. Ganadora del Premio Oscar a la Mejor Actriz, el filme no deja indiferente a nadie. Con una historia envolvente logra atrapar la atención del público que inevitablemente se involucra en la vida de la protagonista.

La cinta cuenta la historia de Nina -Natalie Portman- una bailarina de ballet que lo único que quiere es ser la estrella de El Lago de los Cisnes. Como requisito, la bailarina principal debe tener la capacidad para interpretar al ingenuo cisne blanco y al osado cisne negro. Nina posee todas las características del cisne blanco, pero carece de la sensualidad del cisne negro, por lo que empieza un arduo trabajo interno para sacar su lado más oscuro.

 

El eje de la película gira en torno al enorme deseo de la bailarina por lograr ese papel. A partir de esto, salen a la luz una serie de traumas, complejos y obsesiones de Nina que quedan en evidencia en la relación con su madre, con sus compañeras de elenco y con el director de la compañía.

El filme reúne una serie de elementos que dejan claro que desde la producción nada fue elegido al azar; las tomas de cámara, los tiempos, los escenarios, todo se armoniza en una sola pieza que refleja trabajo y profesionalismo. Mención aparte merecen las destacadas actuaciones -tanto de la ganadora del Oscar, Natalie Portman, como del resto del elenco- y la musicalización, que sin duda logró intensificar las sensaciones de cada escena.

Un drama potente, con escenas fuertes pero justificadas por la historia. Una película para ver con tiempo y sin distracciones.

 

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